Michoacan, la incertidumbre…

Por Macario Ramos Chávez

Al igual que muchos michoacanos, me preocupa la situación actual. Por un lado, el Gobernador Silvano Aureoles, en una febril actitud de mostrar músculo, y por la otra, fuerzas revanchistas, que desde la capital de la República, se empeñan en desgastarlo y si es posible removerlo. Es algo muy grave, que no debe suceder. Estamos a tiempo.

El enfrentamiento personal, más allá de la función pública, entre Leonel Godoy Rangel y Felipe Calderón Hinojosa, ocasiono un verdadero retroceso, más recientemente, Enrique Peña Nieto, contra Fausto Vallejo Figueroa y los claroscuros de interinatos, en las figuras de Salvador Jara Guerrero y Jesus Reyna García, quien por cierto, aún sigue recluido.

Y es que, no se trata de medir fuerzas entre los gobernantes en turno, sino que se deben de anteponer intereses personales y de grupo, al interés supremo del pueblo en general.

El hecho de que en Estados Unidos, ya radiquen más de cuatro millones de michoacanos, son más allá que acá, es la expresión más clara, de que huyen de la entidad, por la implementación de fallidas políticas públicas, corrupción e impunidad, que se han convertido en verdaderos cánceres, que dañan a la sociedad en su conjunto.

Tan sólo por citar uno de muchos ejemplos. La contratación de edificios públicos, demuestra la componenda, el amiguismo y la corrupción, que son verdaderos barriles sin fondo. Nadie, salvo el Gobierno, puede pagar 160 mil pesos, por un edificio, como es el caso del que se encuentra en Avenida Acueducto 108.

Es inmoral, establecer contratos con los propietarios, cuando se sabe perfectamente que el precio es exhorbitante. Después de dos años de atraso, ahora se reclaman 3 millones y medio. Más aún, vivales de la misma administración, como Miguel Aguirre, que sabiendo el alto pago, pide moche hasta del 50 % a condición de que se cubra. Esto, es tan sólo una parte del iceberg, que se debe acabar. antes de iniciar una marcha, plantón o huelga de Hambre.

El problema no debe de ser entre los gobernantes que eligió el pueblo en las urnas, además que les deposito la confianza, para fortalecer las instituciones. La solución debe ser más prudente.

De poco servirán mayores recursos, si continúan las viejas prácticas de servidores públicos desleales. Es momento, que en unidad, se sumen esfuerzos por el bien común, entender que primero es Michoacán, que los proyectos personales o de grupo,no están en el ánimo de una sociedad que acudió a las urnas y definió el rumbo. Nada más, ni nada menos. #MIUM

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