Inicio » OPINIÓN » ARTÍCULOS » Morena Michoacán se cimbra tras cónclave de líderes

Morena Michoacán se cimbra tras cónclave de líderes

El cónclave morenista realizado a mediados de febrero de 2026 en la ciudad de Morelia, dejó una lectura indiscutible: el partido michoacano en el poder enfrenta tensiones internas, dificultades para procesarlas con método y también para enviar las señales correctas hacia afuera.

Más que una reunión de “operación cicatriz”, el encuentro exhibió la profundidad de las fracturas entre corrientes, la escasa disposición para ceder espacios y una preocupación que ya asoma en el Comité Ejecutivo Nacional (CEN), que se lleva una idea clara: si no se recompone la ruta, el 2027 en Michoacán puede convertirse en un escenario de alto riesgo que salpique hasta el 2030.

Michoacán y la pelea entre corrientes morenistas.

A poco más de un año de que arranque formalmente la contienda rumbo a 2027 en Michoacán, Morena entra en una fase donde las definiciones internas pesan tanto como la oposición: la competencia por la candidatura al gobierno estatal, la disputa por el control de la estructura territorial y la presión por mantener la narrativa de “unidad” se cruzan con un ambiente político marcado por tensiones entre las facciones de la izquierda tradicional, la nueva izquierda morenista y el peso de la historia y los nombres políticos.

En la entidad, la disputa no es nueva, pero las fechas la convierten en un tema que debe trabajarse. A medida que se acerca la definición de candidaturas, el margen para improvisar se reduce. Por eso, el cónclave buscó dos objetivos: encauzar una narrativa de unidad y fijar reglas para ordenar a los aspirantes.

La convocatoria; el primer tropiezo

La convocatoria impulsada por la dirigencia nacional, encabezada por Luisa María Alcalde Luján, arrancó con señales que evidenciaban la situación morenista. De inicio, se planteó como reunión a puerta cerrada. Sin embargo, la presión de liderazgos y legisladores locales,(en particular del bloque identificado con las izquierdas tradicionales, donde se ubica el senador Raúl Morón) empujó a ampliar la lista de asistentes.

En política, el medio suele ser el mensaje y esa corrección anticipó el tono que seguiría la conversación: más que un acuerdo, se buscaba negociar quién podía marcar la agenda.

Los temas: fractura, 2027 y la necesidad de reglas

Aunque circularon múltiples asuntos (organización territorial, relación con alcaldías y conducción legislativa), el eje siempre giró entorno a la fractura morenista y la urgencia de contenerla de cara a 2027.

Se habló de recomponer interlocuciones, bajar la temperatura en el debate público y frenar los “fuegos amigos”. Al final, se buscó revisar estrategias y, si era necesario, depurar nombres en la lista de aspirantes.

El único consenso: la encuesta seguirá mandando

El gran consenso del CEN, fue volver a reafirmar que la encuesta será el único mecanismo para legitimar a quién encabece la candidatura al gobierno de Michoacán.

Aun así, Morena, en Michoacán, volvió a demostrar las grandes grietas que los aquejan y como es necesario que sea el CEN quién confirme la encuesta porque a nivel estatal, no se ha logrado sustituir el conflicto por negociación.

El “Movimiento del Sombrero” vuelve al centro

Uno de los puntos que tomó mayor fuerza fue el posicionamiento del llamado “Movimiento del Sombrero” en la escena política estatal. Nacido en Uruapan, el movimiento se ha convertido en preocupación para Morena, no solo por su presencia y crecimiento político, sino por su capacidad de conectar con un malestar ciudadano que rebasa un solo municipio.

Al interior del morenismo michoacano, se intentó reducirlos a un fenómeno local. Pero en mediciones conocidas por actores partidistas de alto nivel en Morena, el movimiento aparece bien posicionado y con un potencial de crecimiento único.

El CEN se va preocupado

Tras la reunión, voces cercanas a la dirigencia nacional han expresado inquietud por lo que han calificado como fracturas y debilidad del política ante las crisis del estado.

Se menciona incapacidad de acordar cuestiones simples, trato entre corrientes y una línea común ante temas sensibles.

En ese diagnóstico aparece el caso vinculado a Carlos Manzo, que algunos actores consideran mal manejado en términos políticos y comunicativos.

Desde la visión de ciertas corrientes, la torpeza habría abierto el espacio para que se formalice un movimiento con aspiración real de disputar el poder en 2027.

Algunas otras voces, se muestran más prudentes y creen que es necesario esperar que el caso quede del todo resuelto, ya que a decir ellos, todos los dados están girando.

Al final, la reunión entre las figuras morenistas dejó varias señales que en el CEN leen como alerta. Con encuesta o sin ella, el verdadero reto está en reconstruir confianza interna y entender que, cuando el partido se fragmenta, la elección empieza a depender de los errores, errores que no pueden cometer en un lugar donde un adversario parece crecer cada día más.

Comentarios

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.