Editorial: Uruapan, la ciudad donde Uber no florece

 

La aplicación de transporte Uber, suele triunfar en muchas de las ciudades donde tiene presencia, sin embargo en Uruapan ocurre algo diferente; aquí, la multimillonaria empresa no florece.

A diferencia de Morelia (donde el servicio se encuentra en un constante crecimiento),en Uruapan, la carencia de choferes es evidente; es complicado encontrar alguna unidad disponible y en ocasiones, se vuelve imposible.

Esta curiosa situación, comenzó a dibujarse desde 2017 y ha terminado de perpetuarse en nuestro año, el 2019. Aunque las causas pueden ser muchas, todo parece apuntar a que existen dos principales razones; la infraestructura de las zonas urbanas y la precariedad laboral que la empresa da a sus choferes.

 

Enfocándonos en la primer razón. Según la página oficial de Uber, los vehículos que se utilicen en su plataforma,  deben ser mínimo del año 2013. A simple vista, esto pareciera una ventaja ante los taxistas, sin embargo, el deteriorado estado de varias calles uruapenses, dificulta la movilidad de automóviles nuevos e incluso puede llegar a dañarlos . Es decir, la infraestructura urbana frena el crecimiento de la aplicación en la ciudad.

Por otro lado, no es un secreto la precariedad en la que laboran muchos choferes de la plataforma. Gracias a la falta de una legislación adecuada, las empresas tecnológicas como Uber, pueden utilizar choferes para generar fortunas, pagar pocos impuestos y no ofrecer ninguna prestación laboral (aún después de retener 25% de sus ingresos) a lo que ellos llaman sus “socios” conductores.

 

Asimismo, debemos recordar que por lo regular (salvo si existe tarifa dinámica), los viajes en Uber son más baratos (comparándolos con los taxis) para el usuario. Es decir, en Uruapan, un viaje es mucho  menos rentable para un chofer de Uber que para uno de taxi, mientras que la calidad de trabajo es prácticamente la misma.

Este modo tan particular de operar, es lo que ha generado que los conductores uruapenses de oficio, reciban con animadversión a la plataforma. Es evidente (muy evidente) que la mejora en el servicio de taxis es necesaria, no obstante, también es necesaria una regulación clara, puntual y justa,  para quienes trabajan con las empresas tecnológicas cómo Uber.

Esperemos que nuestros legisladores comiencen a trabajar en el tema, se lo deben a la ciudadanía y los trabajadores de estas nuevas modalidades.

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