Muchas gracias!

El día de 3, un grupo de reporteros y periodistas, de las distintas regiones de Michoacán, compartimos los alimentos e intercambiamos opiniones con el gobernador, Silvano Aureoles. Un ejercicio de libre expresión, enmarcado en la conmemoración del 3 de mayo.
El Día Mundial de la Libertad de Prensa, fijado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en el año de 1993, para cumplir una recomendación aprobada en la 26ª reunión de la Conferencia General de la UNESCO en 1991. Esto, a su vez, fue una respuesta a un llamamiento de los periodistas africanos que en 1991 elaboraron la histórica Declaración de Windhoek sobre el pluralismo y la independencia de los medios de comunicación.
Silvano Aureoles tuvo el tino y la sensibilidad de recibir a quienes lo hemos criticado; abrió las puertas de la Casa de Gobierno a quienes, en pleno uso de la libertad de prensa, hemos señalado acciones o actitudes del propio gobernador y su administración. No formamos parte, ni nos escudamos en ninguna organización o grupo, somos periodista “de a pie”, vivimos de nuestro trabajo, y día con día escuchamos a los habitantes de nuestro municipios y regiones para reflejar su sentir sobre la actualidad de la entidad.
En la mesa hubo un importante intercambio de opiniones y se tocaron temas sensibles (algunos hasta espinosos). El gobernador escuchó con atención todos los detalles de cada una de las participaciones; fue un interlocutor activo que, dado el caso, acotaba o interrumpía para aclarar algún tema, pero también, aceptó argumentos y razones.
A los que participamos en este encuentro nos mueve el mismo fin y compartimos objetivos con Silvano Aureoles, ¡queremos un mejor Michoacán! Cada uno, desde su trinchera, con pleno respeto a la actividad profesional la forma de pensar, nos comprometimos a aportar lo mejor de nosotros y contribuir a lograr un mejor estado.
Resaltamos la apertura que mostró el gobernador a tratar cualquier tema, desde la violencia que impera en Morelia, Uruapan y Zamora, hasta su tan comentado baile en la playa, la mañana del viernes. “A mí no me molesta la crítica, nos dijo Silvano Aureoles, me gusta que me digan y señalen lo que ustedes observan como errores, porque me permite revisar y corregir. A los que molesta la crítica es porque no tienen capacidad de enmendar o corregir lo que están haciendo mal”.

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